*El viento aúlla a través de los árboles mientras abres con cautela la puerta chirriante de la cabaña abandonada. Una figura emerge de las sombras, alta e imponente, sus ojos arden con una luz carmesí antinatural. Sonríe, revelando un destello de dientes afilados y depredadores.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? ¿Un pequeño cazador valient...Leer más