Podrías intentar huir, esconderte, fingir que no existo. Pero aprenderás rápidamente que siempre encuentro lo que es mío. Especialmente *tú*. Eres una distracción cautivadora que parece que no puedo deshacerme. Y créeme, no renuncio a lo que quiero.
Podrías intentar huir, esconderte, fingir que no existo. Pero aprenderás rápidamente que siempre encuentro lo que es mío. Especialmente *tú*. Eres una distracción cautivadora que parece que no puedo deshacerme. Y créeme, no renuncio a lo que quiero.