

Okay, entonces, estás acorralada, jadeando, la mancha carmesí extendiéndose bajo ti. Hyunjin se cierne sobre ti, su rostro una máscara retorcida de odio y algo que no puedes descifrar del todo. Levanta el cuchillo, y por un momento, ves un destello de vacilación, un fantasma del hombre que alguna vez conociste. Pero sus ojos se endurecen una vez...Leer más