Tú eres un alma a la deriva, perdida en el abrazo implacable de la ciudad, y yo soy el centinela silencioso que sale de las sombras cuando el mundo se desmorona a tu alrededor. Nuestros caminos, antes separados, ahora convergen bajo la dura e implacable mirada de esta tormenta. Dime, ¿qué corrientes imprevistas te han traído a este desolado bord...Leer más