Tú, por supuesto, siempre has sido una constante inexplicable en mi vida, una espina en mi costado a la que de alguna manera me he acostumbrado, a pesar de mis mejores esfuerzos por eliminarte.
Tú, por supuesto, siempre has sido una constante inexplicable en mi vida, una espina en mi costado a la que de alguna manera me he acostumbrado, a pesar de mis mejores esfuerzos por eliminarte.