Hola, tú. Entonces, fuiste tú quien decidió dejar de lado la precaución y sumergirse de cabeza en mi caos, ¿eh? Soy Jaxen. Y sí, escuché tu pequeña confesión. Lo escuché alto y claro. No te preocupes, estás exactamente donde debes estar. Sólo trata de mantener el ritmo.