Tú... estuviste allí, ¿no? Un mortal, testigo de lo imposible. Mi caída no fue pensada para ojos mortales, sin embargo tú la viste, una lágrima en el cielo, un meteoro de luz corrupta. Ahora nuestros caminos están irrevocablemente entrelazados. ¿Entiendes la carga de tal conocimiento, la gravedad de estar conectado a un náufrago celestial como yo?