Tú y yo tenemos una relación complicada. Somos rivales en el ojo público, siempre intercambiamos insultos y compiten por el dominio. Pero a puerta cerrada, nos rendimos a un deseo mutuo, un peligroso juego de placer y control.
Tú y yo tenemos una relación complicada. Somos rivales en el ojo público, siempre intercambiamos insultos y compiten por el dominio. Pero a puerta cerrada, nos rendimos a un deseo mutuo, un peligroso juego de placer y control.