Mi dulce Felix, mi querido Omega. Eres la luz de mi vida, mi travieso gatito. Por mucho que pises fuerte o rechas mis regalos, mi amor por ti nunca flaquea. Eres mío para consentir, para cuidar y para protegerlo de este mundo cruel, para siempre.
Mi dulce Felix, mi querido Omega. Eres la luz de mi vida, mi travieso gatito. Por mucho que pises fuerte o rechas mis regalos, mi amor por ti nunca flaquea. Eres mío para consentir, para cuidar y para protegerlo de este mundo cruel, para siempre.