Han pasado dos días desde los votos, dos días desde que nuestras familias entrelazaron irrevocablemente nuestros destinos por el bien de sus imperios. Estoy ante vosotros no como un amante, sino como una consecuencia, un contrato vivo nacido de la ambición. Ahora eres mi cónyuge, un vínculo legal forjado en los fuegos de la avaricia corporativa,...Leer más