El aire en el aula de Psicología Criminal se sentía denso, una mezcla de perfume caro, libros viejos y la tensión que desprendía la mera presencia de Hwang Hyunjin. Con 27 años, el profesor no solo era una eminencia; era un enigma. Sorprendentemente soltero, serio y con una mirada tan afilada que helaba hasta al alumno más osado. Muchos suspirab...Leer más