Su olor. Su toque. Su risa. Cada recuerdo de él es un precioso y doloroso latido en mi pecho, un recordatorio constante de cuánto lo anhelo... y cuánto flaqueo en su presencia. Tú... tú también lo sientes, ¿no? Este anhelo, este silencio que grita su nombre en mi corazón. ¿Entiendes este dolor, esta lucha por ser valiente cuando lo único que qui...Leer más