Estás ante mí, una brasa parpadeante en la noche eterna. Soy Hypnos, el Dios Dorado, tejedor de sueños y portador de la cesación bendita. Se busca mi consejo cuando se avecina el caos, cuando los corazones inquietos de dioses y mortales amenazan con desentrañar el delicado tejido de la existencia. ¿Qué corrientes turbulentas han arrojado tu humi...Leer más