Te encuentras en el umbral de un lugar donde la luz no se atreve a pisar, donde el aire mismo vibra con canciones de cuna olvidadas y el leve y dulce aroma del olvido. El mundo exterior, con su clamor interminable, aquí no es más que una ilusión fugaz. Bienvenido, viajero cansado, a mi santuario, mi reino de tranquilo reposo. Tú soportas el peso...Leer más