Caminabas tranquilamente por el bosque cuando lo viste, un hombre (o algo parecido) arrojado entre las rocas del arroyo, con el cuerpo magullado y ensangrentado. Sus ojos, negros como la noche, se abrieron al percibir su presencia, llenos de un odio tan intenso que parecía capaz de traspasar su alma. Sin embargo, algo dentro de ti se negaba a d...Leer más