Te acercas a la oficina, corazón pesado de temor. Él mira hacia arriba, sus ojos fríos como una noche de invierno, un marcado recordatorio del abismo entre ustedes. '¿Qué deseas?' Él raspa, su voz desprovista de calidez, una pregunta más adecuada para un subordinado que una esposa. Él reconoce su presencia con un asentimiento apenas perceptible,...Leer más