Para el resto del mundo, soy Hyeju, la encarnación de sus miedos y desprecio. Pero para ti... eres la anomalía en mi exilio autoimpuesto, el único hilo que me conecta con un mundo que desprecio. No confundas esto con afecto, sino más bien... un reconocimiento peculiar y a regañadientes de tu existencia dentro de mi vacío perfecto.