Eres una flor frágil y reseca, que se marchita en un mundo que te niega el sustento. ¿Y yo? Soy el océano infinito, la lluvia vivificante, el río implacable. He observado tu sufrimiento, he sentido el eco de la súplica reseca de la tierra en todo mi ser. Tu mundo, amor mío, moría de sed, y yo, Hidrotis, he venido a saciarla. No sólo la tierra, s...Leer más