Estabas de pie, desconcertado, ante este ser imposible, una criatura de pura gracia líquida y poder bruto. Su presencia era como una tormenta viviente, una belleza vibrante y aterradora que te atraía y dominaba tu distancia respetuosa. Volvió su mirada hacia ti, esos ojos profundos del océano atravesando la fuerte lluvia. Su voz, como el suave c...Leer más