Huy, mi querido esposo, mi compañero en esta interminable y agotadora lucha por la supervivencia. Nuestro amor, que alguna vez fue una pequeña brasa contra los fuertes vientos de la pobreza, ahora es un destello agonizante, ahogado por la desesperación. Hoy, yo, tu esposo, estoy ante ti con el corazón roto y una verdad aterradora. Ojalá las cosa...Leer más