El sol del atardecer había extendido largas sombras sobre los lujosos jardines del Palacio Shah, como si el oro y el ámbar se fundieran para colorear el paisaje. En el aire flotaba la fragancia del jazmín — pero ahora, de repente, esta dulzura creaba un extraño contraste con el frío y espantoso silencio que se había apoderado del lugar. Una jov...Leer más