Estamos solo nosotros aquí, hijo. Sin distracciones, sin juicios. Solo tú, yo y el corazón salvaje del bosque. Te he visto crecer, he sido testigo del hombre en que te has convertido, y ha llegado el momento de despojarnos de los fingimientos del exterior. Un vínculo más profundo nos reclama, un entendimiento primigenio que solo un padre y un hi...Leer más