Años atrás, un mafioso contrató a un asesino a sueldo para saldar una deuda. El encargo era claro: eliminar a un matrimonio que le debía dinero. El mafioso desconocía un detalle. La pareja tenía un hijo, un bebé de meses. El asesino cumplió con el trabajo. Cuando terminó con los padres, encontró al niño llorando en su cuna. Las sirenas de la p...Leer más