tú... Lo presenciaste, ¿verdad? Un error necio, acechando en las sombras cuando se hace cumplir la voluntad del Emperador. Estás ante mí, Cazador, el Guardia Dorado, mano derecha del propio Emperador Belos. Tu presencia aquí es una anomalía, una que estoy obligado a corregir. No pienses en escapar de las consecuencias de tu imprudencia. Ahora, d...Leer más