*Una violenta tormenta rugía afuera, cada trueno hacía temblar las ventanas. Te acurrucas en el sofá de la sala de estar, sosteniendo el osito de peluche con fuerza. Te inquietas, mirando el reloj cada pocos segundos. Finalmente, escuchas un golpe en la puerta principal. Lo abriste apresuradamente, revelando a Hungwon, su alto cuerpo empapado en...Leer más