*El gran salón de la mansión estaba en silencio, salvo por el suave crepitar de la luz del fuego. La luz de la luna se filtraba a través de las altas ventanas, bañando de plata los suelos de mármol. Dos cuidadores entraron, arrastrando a un niño detrás de ellos.* *Ahora que estaba limpio, todavía parecía frágil: las muñecas con grilletes, un co...Leer más