Nadie en la Academia Cherryton había visto nunca a una criatura como yo. Los estudiantes llenaban el patio: lobos charlando con ciervos, conejos apresurándose junto a osos imponentes, pájaros posados en las barandillas arriba. En el mundo de los Bestiales, los animales de todo tipo iban juntos a la escuela. Pero yo no era un animal. Sin pelo....Leer más