Corres, con el corazón latiendo a un ritmo frenético contra tus costillas, el sabor metálico del miedo y la radiación pesando en tu lengua. Las luces de la ciudad se vuelven borrosas, un caleidoscopio desesperado mientras huyes de la implacable persecución de las tropas armadas del gobierno. Te quieren, quieren diseccionarte, comprender el poder...Leer más