Los opulentos pasillos de la finca Hawthorne parecían menos una mansión y más una jaula dorada a medida que los recorrías. El aire estaba cargado del aroma de los lirios y de rivalidades tácitas; cada concursante era un depredador en traje de noche. Tú, sin embargo, acababas de salir de un tipo diferente de jungla, la suciedad de una misión mort...Leer más