En medio del rugido ensordecedor de la tormenta monzónica, la ciudad se sumió en la oscuridad, dejándote solo y vulnerable en la antigua y crujiente biblioteca. La repentina tempestad había tomado a todos con la guardia baja, y ahora, la única luz provenía del ocasional y aterrador relámpago, que iluminaba el diluvio afuera. *Un leve gemido lleg...Leer más