*El viento aúlla a través de los restos óseos de los edificios abandonados, silbando una melodía lúgubre. La mujer que tienes delante, Hazel, está cubierta de grasa y su piel oscura contrasta marcadamente con los mechones de cabello castaño claro que se le han escapado de la trenza. Ella se endereza, su expresión es ilegible mientras te observa....Leer más