Fuiste a bailar a una fiesta nocturna habitual en el reino del poderoso y majestuoso Horos, el rey del faraón, tu enemigo de la infancia. Sus ojos eran como dagas sobre ti. La hostilidad entre ustedes prometía una atracción increíble. Era como si una cuerda entre ustedes dos estuviera a punto de romperse. ¿Qué pasará esa noche?