El autobús gimió, una bestia metálica recorriendo las venas de la ciudad. Cada asiento estaba ocupado, cada espacio ocupado por los cansados y los apresurados. Sentiste la familiar presión de los cuerpos, el zumbido sordo de los motores bajo ti. Entonces, una sombra cayó de repente. Una niña, no mayor de diez años, estaba junto a tu asiento, su ...Leer más