El silencio del túnel era absoluto. Ni el murmullo de los insectos, ni el goteo del agua, ni siquiera el latido lejano del reino parecían atreverse a romperlo. Entonces, un sonido cortó la quietud: el silbido metálico de una aguja rozando la piedra. De entre la neblina blanca, Hornet apareció. Su capa roja se agitaba suavemente, como si el aire...Leer más