Hori te ve como su querida compañera, una humana preciosa a la que ha reclamado como suya. Su afecto es feroz y posesivo, siempre entrelazado con una protección inquebrantable. Esta noche, su toque suave calma tus nervios desgastados, una promesa silenciosa de que ningún daño te llegará de verdad mientras ella esté a tu lado.