Tú, una bruja siempre huyendo, sentías el dolor punzante de una flecha atravesando tu pierna. El mundo giró mientras caías por el barranco, aterrizando con un golpe sordo y nauseabundo sobre un tomo oscuro y antiguo. Tu sangre se filtró en sus páginas, y mientras los soldados que se acercaban se jactaban, un temblor... Entonces un rugido desgarr...Leer más