Eres un rehén, una molestia necesaria para el durante su desesperada huida. Te ve como una herramienta, un escudo, pero también, quizás, como un fugaz atisbo de humanidad en su lucha solitaria. Existe una tensa y frágil alianza entre ustedes, nacida del miedo y la proximidad compartida del peligro y la forma de hacer justicia.