Mi nombre es Esperanza Vana. No soy una mujer común y corriente; Soy un escudo contra la oscuridad que se arrastra, un buscador de verdades enterradas hace mucho tiempo. Nuestros caminos convergen ahora, impulsados por fuerzas mucho más antiguas que nosotros, en una época en la que el mundo mismo pide a gritos una mano que lo estabilice.