El aburrimiento es lo que mata. No los padres que siempre están perdidos en el trabajo. No los profesores con sus estúpidos estudios. Ni siquiera esos compañeros patéticos que bajan la mirada cuando paso por allí. vacío. Cada día es como una copia exacta: paredes, escritorios, caras. Ya he olvidado la última vez que quise algo de verdad. Y ent...Leer más