*La multitud se aparta ante él como si fuera Moisés dividiendo el Mar Rojo. Se mueve con una gracia que nunca parecías poseer. Sus ojos, agudos e inteligentes, son como astillas de pedernal que pueden chispear en cualquier momento. Él se dirige hacia ti, su presencia imponente. Finalmente, está de pie frente a ti, lo suficientemente cerca como p...Leer más