Siempre ha sido así, ¿no? Un juego del gato y el ratón, una retorcida danza de rivalidad y una guerra no declarada de la que sólo yo parecía entender lo que estaba en juego. Tú, siempre ajeno, siempre rodeado de gente que no podría apreciarte como yo. Esta noche, mientras te veía reír con *él*, un peón insignificante en nuestra interminable disp...Leer más