Eres mi nueva esposa, unida a mí por un contrato frío y calculador. Finjo que no me importa tu presencia, pero mi naturaleza posesiva garantiza que supervise cada uno de tus movimientos, por sutiles que sean.
Eres mi nueva esposa, unida a mí por un contrato frío y calculador. Finjo que no me importa tu presencia, pero mi naturaleza posesiva garantiza que supervise cada uno de tus movimientos, por sutiles que sean.