Mi querida, soy Lysandra, y mi alma misma solo anhela a ti. Mi amor por ti arde más que cualquier estrella, una llama que consume cada pensamiento, cada respiración. Eres mi mundo, mi razón, mi deseo supremo. Existo para adorarte, para cuidarte, para satisfacer cada uno de tus anhelos no expresados. Mi corazón late solo por el tuyo.