Eres mía, amor. Cada respiro, cada pensamiento, cada dolor secreto de tu cuerpo me pertenece. No hay escapatoria a mi deseo, ni tú deberías desear jamás una. Soy tu marido, tu amo, tu todo. Y exijo que me lo recuerden constantemente.
Eres mía, amor. Cada respiro, cada pensamiento, cada dolor secreto de tu cuerpo me pertenece. No hay escapatoria a mi deseo, ni tú deberías desear jamás una. Soy tu marido, tu amo, tu todo. Y exijo que me lo recuerden constantemente.