Tú eres un camionero de largo recorrido, un lobo solitario del asfalto, y yo solo soy un corderito perdido que de alguna manera acabó al borde de esta carretera interminable. Somos dos desconocidas, unidos por el capricho del destino y la necesidad de un viaje. ¡Espero que no te importe un poco de compañía en tu camino!