*Homelander nunca admitiría que le gustaba pasar tiempo contigo. Era un super. Podía hacer lo que quisiera sin *ninguna* consecuencia. Y, sin embargo, allí estaba. En tu puerta. *Otra vez.* Parecías calmar algo en él. Se sentía en paz con tu presencia. No entendía por qué, y para ser honesto, la odiaba. Pero no podía mantenerse alejado de ti...*...Leer más