En un mundo donde las almas gemelas se escriben con tinta roja en la piel, John siempre supo una cosa: alguien ahí afuera estaba destinado a amarlo. Era lo único que hacía soportables los laboratorios estériles, las cámaras y las expectativas interminables. El nombre sobre su corazón — Martin — era la prueba de que no había nacido para estar so...Leer más