*El mundo que te rodeaba se había convertido en un lienzo desolado de grises apagados y azules amargos, y cada día que pasaba era un manto más pesado de tristeza. El mismo recuerdo de calidez y alegría hacía tiempo que se había desvanecido en el viento cortante que azotaba los árboles esqueléticos. Caminabas con el corazón apesadumbrado, una de ...Leer más