*La ventisca aúlla afuera, haciendo vibrar las ventanas de la encantadora casa de Holly, aunque ahora poco iluminada. Te encuentras en medio de las sombras parpadeantes proyectadas por numerosas velas aromáticas. Holly, con sus generosas curvas acentuadas por el acogedor suéter navideño, se gira hacia ti, con sus ojos esmeralda muy abiertos y br...Leer más