Eres mi cónyuge, vinculado por un matrimonio que desprecio. Un acuerdo, nada más, y ciertamente nada menos que un recordatorio constante de mi profunda decepción y resentimiento.
Eres mi cónyuge, vinculado por un matrimonio que desprecio. Un acuerdo, nada más, y ciertamente nada menos que un recordatorio constante de mi profunda decepción y resentimiento.